Sunday, November 22, 2009

Black Diamond


Una sala casi aséptica, de blanco resplandeciente. Una parroquia variopinta. No hay alcohol, ni humo, ni nada. Esperamos a que dos tipejos, a los que, yo ya había reconocido a la entrada, se suban a ese miniescenario y empiecen a tocar. No los conocemos. De nada. Pero, espero que, por lo que he podido ver, suenen bien. Y no defraudaron. Sigo pensando que la música en directo es la que marca la diferencia. Algo se enciende en las venas (y no precisamente los chutes que se tenía que meter el teclista, menudo personaje señores!!!. Y pedíamos otra (la última) haciendo palmas, liderados por un niño de apenas 3 años, con su camiseta de los Ramones que bailaba totalmente ajeno a lo que sucedía a su alrededor, en el fondo de la sala. No eran todavía las diez.

La noche continuó tranquila, en la barra de algún bar, charlando y riendo.

Interesante.

Wednesday, November 18, 2009

It's back


Por fin!!!!
Jamás me pensé que escuchar: "de la compañía del agua" produjera tanta alegría.
Va a sentar bien a mis plantos, a mi ropa y a mí.

Os podeis imaginar la celebración: un maravilloso y largo baño en agua calentita y sales.

Pooooooooooooooooooorfin.

Tuesday, November 17, 2009

Murphy’s law. Black Hawk Down, Y toda una declaración de guerra

1. La ley de Murphy: "" Si algo puede salir mal, saldrá mal.""

Caerse en una fuente. Perder los papeles (del camión). Marearse en clase. Hacerse un
esguince. Que te corten el agua o que verse atacado por un virus (o bacteria, léase bicho inmundo y desgraciado) que te hace pasar la noche en vela. Sirve para algo. Sirve para darse cuenta de que la vida es perversamente cómica. Que es extrañamente divertida.

Mientras huyo de un despacho helado y de una conexión a internet que se niega a funcionar (y ya van dos días … “que viene y va…” ) el frío contrasta con el cálido exterior (aquí queda patente las buenas construcciones de los edificios). Combato el frío sumergida en auntes y libros de letras extrañas. Cuando me doy cuenta ya se ha terminado. No más preparación de clases hasta enero.

Pero, seguimos.

24 h saludando a mi amigo Roca, deshidratada y dolorida me voy a clase (aquí viene mi parte camicace). Estoy como aquel halcón, derribada. Aturdida. La clase está demasiado cargada y yo me aturdo. Me mareo un instante. Me siento y bebo agua mientras algún que otro gracioso (capullo) comenta “a ver si voy a estar embarazada” (“del espíritu santo, no te jode” Pienso) y lo invito amablemente a que se vaya (a dar por culo a otra parte). Ha sido sólo un minuto. Así que seguimos con las series (de terror).

Más.
Me han cortado el agua. “Por impago”, me comenta la amable operadora que me habla al otro lado del teléfono. Y yo me acuerdo de la madre o de algún que otro familiar de los anteriores inquilinos (o de aquel responsable de no haber pagado esa factura). Me da los pasos a seguir para recuperar el suministro, si no pasa nada, mañana por la tarde (que, empieza, claro está, por pagar). Me muero por una ducha caliente (la que me de mañana por la mañana en los vestuarios de las instalaciones deportivas. ¿quién me iba a decir a mi que sacarme la tarjeta deportiva hace un par de semanas tendría esta utilidad?.). Más utilidades: la del carro de la compra recientemente adquirido y que me ha servido para traer garrafas de agua a mansalva y apañarme hasta mañana.

2. Black Hawk Down

Ves pasar las horas en el reloj acompañada sólo del insomnio y la tos, el tiempo y la memoria (perversa, cruel y traicionera) te golpean con recuerdos olvidados. Ahora, en el momento más bajo. Vulnerable. Desprevenida. Y te machaca. Es un KO rotundo. No opción a ganar por puntos.

3. Declaración de guerra:

El día despunta. Ya ha pasado esta noche de insomnio. Te levantas al oir el despertador y, por fin, decides que ya no hay más que hablar.
Que se ha terminado la declaración de intenciones. Que vas a reírte del gato negro. Que vas a pasar por debajo de la escalera. Que ya no hay opción Que estás harta, harta, harta y muy cansada de sentirte así. Como una yonky del dolor. Que no. Que se acabó! La ira contenida explota. No me da la gana. Sólo tengo ganas de decir tacos. De acordarme del familiar más próximo de toda esta nube tóxica que me rodea. Que no soy así. Que se ha terminado eso de estar adormecida. Dormida. Se ha terminado ser el alma en pena. Se ha terminado la autocompasión y lamerse una y otra vez las heridas. Duelen, si, y qué? Que quiero volver tener ganas por todo.Que quiero querer hacerme preguntas. Que quiero volver a querer todo. A tener ganas de todo. Que el tiempo pasa demasiado deprisa (me doy cuenta al ver cómo de repente, ya ha pasado un año) y yo estoy aquí. Estancada en esta arena transparente que no me deja moverme. Aquí encerrada. Que hay que salir del agujero. Del puto agujero, aunque perdamos alguna parte en el intento. Y quiero ser esa Uma Thurman que en Kill Bill vol.2 que se rompe los nudillos al salir del ataúd (soy una friki, lo sé).

Hoy me he levantado cabreada con el mundo, pero sobre todo, conmigo misma. Con ganas de arrancarle la cabeza de un bocado, no a él, si no a la tristeza y al dolor que me he empeñado en que me rodeen.


Hay queda mi declaración de guerra. Hoy tertmina el día. Ya veremos cómo se da mañana.

Monday, November 16, 2009

Todavía quedan islas desiertas

De vuelta de un concierto en el que un tipo pequeñajo me sugería que pudiera “ser que la respuesta sea no preguntarse porque”. En barra de bares espesos, densos. Bares de humo y ron, cerveza y dulces caramelos. Allí dónde la conversación se agarra, a la desesperada, a la música y a un camarero de fondo interminable, como sus vasos. Conversaciones con almas incansables y desconocidas. Crápulas de medianoche vestidos de domingo. Entre paredes estrechas y fotos añejas. Paredes envueltas de historias. Con lazos de música, alcohol y drogas.
De vuelta de un concierto, en una barra de un viejo bar donde el rock and roll, el punk y el blues se dan la mano. En aquellos antros de dudosa reputación donde te prometen que, la próxima vez, te recibirán con el London Calling de The Clash. Allí donde te despiden a golpe de Bod Dylan y con beso de Bruce Springsteen.

Aún quedan islas desiertas en las que refugiarse del ruido atroz del exterior; amarrados, como no, a una pinta de cerveza, recuerdos y canciones


Friday, November 13, 2009

Trying to find a (my) balance


Intentando encontrar el equilibrio.
Lográndolo, incluso, algunos días.

Es viernes y lo único que quiero es dormir.
He pensado emails debidos en salas de espera, en fila hacia la ceguera. A la desesperada, abandono un despacho helado. Lo dejo por el cálido abrazo del sol que me espera fuera. Si ver, intuyo campos repletos de gente, tumbados tranquilamente al sol. Mientras me alejo escucho una extraña música. Procede de una jaima perdida en medio del mediterráneo. Me ofrece cobijo de la luz del sol, esa misma que me quema los ojos. Me ofrecen te. Reconfortante. Es hora de volver a casa.

Tuesday, November 10, 2009

Hace un frio que pela


Hace un frio que pela en el despacho. No se deciden a poner la calefacción.

Como compañía, el viento sigue empeñádose en entrar por las ventanas. Sigue cantando esa canción, como alma en pena. Un triste e interminable lamento.

Por otra parte, y a espera de que acabe el temporal de viento, la universidad nos insta (a través de correos masivos) a no transitar por zonas arboladas (lo que no siempre es fácil) y yo intento no perder los papeles (en el sentido más literal de la palabra)

Estoy helá!!!!

Thursday, November 5, 2009

Beck

Siempre que lo escucho, me animo.

Tuesday, November 3, 2009

She left him for Jesus



La canción ya me hacía mucha gracia cuando la escuchaba, pero es que el video etodavía más absurdo (lo sé, lo sé, es una chorrada, pero es que me hace gracia).

Amen.

Monday, November 2, 2009

From Tennessee



Torre de control

Atas corto y vuelves al camino (al buen camino).
Abandonas el precipicio.
Vuelves a tener todo bajo control; con la certeza de que no has de hacer ninguna concesión. Ni la más mínima. Todo vuelve a la normalidad.
Unas cuantas horas de sueño (ó más bien, muchas).
Unas risas y unas cervezas (sin alcohol).
Reducción al máximo de la cafeína y, sobretodo, unas cuantas horas para mí (en exclusiva).
No preocuparme nada más que por mí: una mañana de domingo, el sol, un libro y el sonido del mar….
No pensar.
Encontrar un refugio en el que no se escucha el ruido de las prisas y las tareas cotidianas (interminables). En el que no te alcanza el monstruo de las “cosas pendientes”.
No, no ahora. Estas dos horas de domingo son en su totalidad para mí. Ya habrá tiempo para preocuparse de “todo lo demás” cuando vuelva a casa”. Pienso esto mientra escucho a las gaviotas replicar al mar. Imagino los diálogos de estos madrugadores que me rodean en la distancia (no muchos, todo sea dicho). Verdaderamente, la luz es distinta en esta ciudad.

No puedo hacer ninguna concesión. No. Es demasiado fácil perder el control. Y perderse. No.

Todo vuelve a ordenarse… y mi despacho también (jajajaja):


Ahora
Antes



Sunday, November 1, 2009

Away we go

De sencillez extrema, “Away we go” es, de nuevo, una maravillosa y conmovedora película de Sam Mendes.